para Lanata, Cristina tiene complejo de inferioridad y se ha creído su propia mentira: “cree que está haciendo la revolución en algún lugar”

para Duhalde, tiene una “angurria espantosa” por el dinero y explotó muy bien la viudez 

Carrió le endilga tener una relación “patrimonial” con los pobres y usar centímetros de pintura porque no puede mostrarse como es

Alberto Fernández dice que la presidenta ha creado una juventud utilitarista, de “iphone llevar” 


Alfredo Casero cree que la intención educativa del gobierno es lograr que los escolares voten por Cristina Fernández. Para Juez, es una persona “extremadamente altanera y jodida” que está enamorada de ella misma


Nelson Castro asegura que es un gobierno de una época de la que Perón se arrepintió. Para Julio Bárbaro, Cristina nunca entendió a Perón y su gobierno no es de revolucionarios sino de burócratas. Sanz dice que las verdaderas corporaciones han hecho negocios alrededor del kirchnerismo


Ocaña afirma que a la presidenta le dio bronca que hubiera una tragedia ferroviaria el día en que anunciaba un plan social; el Perro Santillán la acusa de vender las joyas de la abuela: el litio, el oro, la plata. Para Pepito Cibrián, la corrupción y la impunidad que la rodean es espantosa


el fundador de la revista Barcelona, Pablo Marchetti, se queja porque no ve “qué mierda se hizo por redistribuir la riqueza”


impresiones, semblanzas, recuerdos de momentos vividos junto a Cristina y Néstor Kirchner, componen una versión crítica y descarnada de los últimos diez años de gobierno en la Argentina


son trece entrevistas imperdibles, guiadas por la pluma certera de Federico Racca


Cristina no y Cristina sí, el otro componente de la saga, son dos libros imprescindibles para dibujar el mapa del poder en la primera década en el siglo XXI.