–si pensamos al idioma como una creación entre el humano y el medio ambiente, y ya no hay el monte sino el sojal fumigado, ¿quedará el guaraní o únicamente el jopará?
–la foné es en el fondo un cataclismo -escándalo o milagro- dentro de la naturaleza, más allá del entorno del canto de los pájaros. Para los guaraníes, tienen ñe’ë (lengua) tanto los animales como los humanos, aunque el lenguaje humano (ayvu) procede -o es recuerdo o imitatio– de la lengua divina. La catástrofe es frecuente y cíclica en esta cosmovisión, ya hubo diluvios, conflagraciones o destrucciones del mundo más de una vez, así que podemos pensar que un futuro dominado por devastadas tierras de sojales, en vez de montes sin mal, no eliminaría la capacidad de producir lenguas, sean éstas el jopará u otras menos contaminadas.